Mejores materiales para lámparas inalámbricas: cuál elegir antes de comprar

Por Jon S Fernandez · Actualizado
Materiales para lámparas inalámbricas: aluminio, plástico y metacrilato

Existe un amplio abanico de materiales para fabricar lámparas inalámbricas. En los últimos años se han popularizado opciones que antes eran poco habituales en las lámparas con batería. Los avances en el desarrollo y la aplicación de materiales, unidos al interés de fabricantes y diseñadores por experimentar, han ampliado notablemente la oferta disponible en el mercado.

No existe un material que sea el mejor en todos los casos. Para identificar los mejores materiales para lámparas inalámbricas, hay que tener en cuenta el uso, el peso, la resistencia, el diseño y la facilidad de reciclaje. Además, muchas lámparas combinan diferentes materiales: uno para la envolvente o estructura y otro para el difusor.

Cómo elegir el mejor material para una lámpara inalámbrica antes de comprarla

Materiales más utilizados

LILAK: qué materiales empleamos

Preguntas frecuentes sobre materiales y lámparas inalámbricas

Conclusión

Cómo elegir el mejor material para una lámpara inalámbrica antes de comprarla

La elección del material para una lámpara inalámbrica está condicionada por el uso que queramos darle.

Si buscamos una lámpara para casa, puede interesarnos un material ligero si vamos a moverla de un sitio a otro con frecuencia. Sin embargo, también debemos valorar su estabilidad, su resistencia frente a posibles golpes y el tipo de iluminación que necesitamos.

Si queremos utilizar la lámpara en el exterior (en un jardín, una terraza, etc.), el material es solo uno de los factores que debemos considerar. La lámpara debe estar diseñada expresamente para ese uso y disponer de un grado de protección adecuado frente al agua y al polvo.

Para comprobarlo, hay que fijarse en su clasificación IP: la primera cifra indica la protección frente a objetos sólidos y polvo; la segunda, frente al agua. Esta información debe comprobarse siempre en la ficha técnica del producto.

Otro aspecto que hay que tener en cuenta es la durabilidad. Si buscamos una lámpara que nos acompañe durante años, necesitaremos materiales y componentes capaces de soportar el uso habitual y pequeños accidentes domésticos.

Un factor más es la sostenibilidad, algo que en LILAK nos preocupa especialmente. Si valoras que los materiales puedan recuperarse y reutilizarse al final de la vida útil de la lámpara, también tendrás que considerar cómo está ensamblada y si sus componentes pueden separarse con facilidad.

Que el material principal sea reciclable no significa necesariamente que toda la lámpara pueda reciclarse con facilidad. Una lámpara recargable contiene una batería, componentes electrónicos y diferentes piezas que deben separarse y tratarse correctamente.

Materiales más utilizados

Vamos a analizar algunos de los materiales que se emplean en la fabricación de lámparas. No son los únicos (la lista sería interminable), pero sí algunos de los más representativos.

ABS (plástico)

El ABS es un tipo de termoplástico muy utilizado en diferentes industrias. Dependiendo de su formulación, puede ofrecer un buen equilibrio entre rigidez, resistencia a los impactos, facilidad de fabricación y acabado superficial.

Por estas características, se utiliza habitualmente en carcasas y envolventes de productos electrónicos. También puede estar presente en una lámpara inalámbrica, especialmente en piezas que necesitan ser ligeras y resistentes al uso cotidiano.

Es un material duradero, pero no indestructible. Puede reciclarse, aunque su recuperación depende de su composición, de los aditivos utilizados, de la facilidad con la que pueda separarse del resto de componentes y de los sistemas de reciclaje disponibles.

Policarbonato (PC)

El policarbonato es otro tipo de termoplástico. Suele ofrecer una elevada resistencia al impacto, por lo que puede ser adecuado para cubiertas, difusores o piezas que deban tolerar pequeños golpes.

Su transparencia y su facilidad de moldeo también ofrece bastante libertad a la hora de diseñar una lámpara sin cables.

En cuanto a sus inconvenientes, algunas formulaciones pueden amarillear o degradarse cuando permanecen expuestas a la radiación solar durante periodos prolongados. Para utilizarlo en el exterior, conviene elegir un policarbonato estabilizado frente a los rayos ultravioleta y comprobar las especificaciones del fabricante.

Su reciclaje es posible, aunque, como ocurre con otros plásticos técnicos, depende de la composición de la pieza y de las infraestructuras de recogida y tratamiento disponibles.

PMMA (metacrilato)

El PMMA es otro termoplástico presente en muchas industrias, incluida la iluminación. También se conoce como vidrio acrílico por su transparencia y porque puede utilizarse como alternativa al vidrio en determinadas aplicaciones.

Si te interesa una lámpara inalámbrica con una apariencia similar a la del vidrio, el metacrilato puede ser una buena opción. Es más ligero que el vidrio y puede ofrecer una mayor resistencia a la rotura, aunque sus prestaciones dependen del grado, el espesor y el diseño de la pieza.

El PMMA también destaca por su buena transparencia y su resistencia frente a la radiación ultravioleta y las condiciones meteorológicas. Sin embargo, generalmente ofrece menos resistencia al impacto que el policarbonato y su superficie puede rayarse con mayor facilidad.

Puede reciclarse y reutilizarse en otras aplicaciones, aunque su recuperación real dependerá del diseño del producto y del sistema de reciclaje disponible.

Aluminio

Sí, el mismo elemento químico que estudiaste en la tabla periódica.

El aluminio es un metal de baja densidad y, por tanto, relativamente ligero. Habitualmente se alea con otros elementos para adaptar su resistencia y sus propiedades a las necesidades de cada producto.

Por estas características, puede ser una buena opción para una lámpara portátil que deba combinar ligereza, resistencia y un acabado cuidado. También puede utilizarse en el exterior cuando se eligen la aleación, el tratamiento y el diseño adecuados.

Como en los casos anteriores, la lámpara también debe disponer de la protección necesaria frente al agua y el polvo. De nuevo, conviene fijarse en la clasificación IP del producto.

Otra ventaja es que el aluminio puede reciclarse repetidamente sin perder sus propiedades fundamentales, siempre que se recupere y se separe correctamente del resto de componentes.

Acero inoxidable

El acero inoxidable suele asociarse con la solidez y la resistencia. Se trata de una aleación cuyo componente principal es el hierro y que contiene cromo y otros elementos que mejoran su comportamiento frente a la corrosión.

Su densidad es mayor que la del aluminio, por lo que una lámpara fabricada principalmente con acero inoxidable suele ser más pesada. A cambio, puede ofrecer una elevada resistencia mecánica y un acabado sólido y duradero.

También es un material ampliamente reciclable, siempre que pueda separarse correctamente del resto de las piezas de la lámpara.

LILAK: qué materiales empleamos

En LILAK nos gusta ser exigentes en la creación y fabricación de nuestros productos, desde el diseño hasta el final de su vida útil porque a todo producto le llega su hora.

Por ello, hemos optado por el aluminio como material principal para nuestras lámparas. Ofrece un buen equilibrio entre ligereza, resistencia y posibilidades de acabado, características especialmente interesantes para una lámpara inalámbrica que puede moverse por diferentes espacios del hogar.

Además, su capacidad para reciclarse repetidamente es otro aspecto que valoramos en su aplicación en nuestras luminarias inalámbricas, recargables y con funcionalidad de emergencia.

Preguntas frecuentes sobre materiales y lámparas inalámbricas

¿Cuál es el mejor material para una lámpara?

Depende de las características que priorices y de la parte de la lámpara que se esté fabricando.

Si buscas transparencia y un acabado similar al vidrio, el metacrilato o el policarbonato pueden ser buenas opciones para el difusor. Si priorizas la ligereza, la resistencia y la reciclabilidad de la envolvente, el aluminio puede ofrecer un buen equilibrio.

La elección dependerá de tus prioridades.

¿Cuál es el material más usado para fabricar lámparas?

No existe un único material universalmente utilizado en todas las lámparas. Lo habitual es combinar varios materiales, aunque uno de ellos sea mayoritario en la envolvente.

Por ejemplo, una lámpara recargable puede utilizar aluminio o ABS para su estructura, policarbonato o metacrilato para el difusor y otros materiales para los controles, las juntas y los componentes internos.

¿Qué lámparas inalámbricas se pueden utilizar en el exterior?

Solo deben utilizarse en el exterior las lámparas diseñadas expresamente para ese uso.

Que una lámpara sea inalámbrica o funcione sin cables no significa que esté protegida frente al agua, el polvo, la humedad o la radiación solar. Antes de colocarla en un jardín o una terraza, hay que comprobar su grado de protección IP y las condiciones de uso indicadas por el fabricante.

Conclusión

Existe un amplio abanico de materiales que pueden utilizarse en la fabricación de una lámpara. Podemos encontrar desde plásticos resistentes y ligeros hasta metales duraderos y ampliamente reciclables.

No existe una opción que sea la mejor para todos los casos. La elección dependerá del uso, la ubicación, el peso, la resistencia, el diseño y las prioridades de cada comprador.

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